domingo, 24 de mayo de 2020

ESCÚCHATE 3










Abro mi libro de estudio en la página 66.
Veo que solo están subrayadas las dos primeras lineas de la hoja izquierda por lo que vuelvo a la página anterior, en donde confirmo que empezaba el capítulo "Una historia de éxito viviente".
El título me intriga.
Parece mentira, lo leí ayer, lo subrayé, me acuerdo que trata de todo lo que ha tenido que suceder para que hoy, ahora, yo, justo yo, esté aquí disfrutando de la vida.
Prem Rawat me lleva con sus palabras a través de un viaje paralelo al infinito, en el que la evolución ha llegado hasta el momento en que nací y he aquí que hoy, 24 de mayo del 2020, Año de la Palabra de Dios según la iglesia católica, estoy viva, con los requisitos necesarios para disfrutar de la vida en todo su esplendor.
También habla con toda clase de detalles de los elementos de los que está compuesto mi cuerpo y me obliga a comprender que soy pura química.
Si no fuera porque hay algo más, no sería capaz de enamorarme ni de querer a mis hijos y a mis hermanos y emocionarme con las plantas que tengo en la terraza y con tantas cosas más de las que se compone este ratito que se me ha otorgado por pura gracia y me ofrece el privilegio de sentirme agradecida.










viernes, 22 de mayo de 2020

Encontrar su propio desierto, Gilles Deleuze y Félix Guattari









por calledelorco


Las tres características de la literatura menor son la desterritorialización de la lengua, la articulación de lo individual en lo inmediato-político, el dispositivo colectivo de enunciación. Lo que equivale a decir que "menor" no califica ya a ciertas literaturas sino las condiciones revolucionarias de cualquier literatura en el seno de la llamada mayor (o establecida). Incluso aquel que ha tenido la desgracia de nacer en un país de literatura mayor debe escribir en su lengua como un judío checo escribe en alemán o como un uzbeko escribe en ruso. Escribir como un perro que escarba su hoyo, una rata que hace su madriguera. Y, para ello, encontrar su propio punto de subdesarrollo, su propia jerga, su propio tercer mundo, su propio desierto. Ha habido muchas discusiones sobre ¿qué es una literatura marginal?, y también sobre ¿qué es una literatura popular, proletaria, etcétera? Los criterios son por supuesto muy difíciles de establecer mientras no se pase primero por un concepto más objetivo, el de la literatura menor. Lo único que permite definir la literatura popular, la literatura marginal, etcétera, es la posibilidad de instaurar desde dentro un ejercicio menor de una lengua incluso mayor. Sólo a este precio es como la literatura se vuelve verdaderamente máquina colectiva de expresión. y adquiere la aptitud  para tratar, para arrastrar los contenidos. Kafka dice precisamente que una literatura menor es mucho más apta para trabajar la materia. ¿Por qué? ¿Y qué es esta máquina de expresión? Sabemos que tiene con la lengua una relación de desterritorialización múltiple: situación de los judíos que han abandonado al mismo tiempo el checo y el medio rural; pero también situación de la lengua alemana como "idioma de papel". Pues bien, hay que ir más lejos, hay que llevar todavía más lejos este movimiento de desterritorialización en la expresión. Sólo hay dos posibilidades: o enriquecer artificialmente este alemán, inflarlo con todos los recursos de un simbolismo, de un onirismo, de un sentido esotérico, de un significante escondido: la escuela de Praga, Gustav Meyrink y muchos otros, entre ellos, Max Brod, pero esta tentativa implica un esfuerzo desesperado de reterritorialización simbólica, a base de arquetipos, de cábala, de alquimia; lo que acentúa la separación del pueblo, y no encontrará salida política sino en el sionismo como "sueño de Sión". Kafka tomará muy pronto el otro camino, o más bien, lo inventará: optar por la lengua alemana de Praga, tal y como es, en su pobreza misma. Is siempre más lejos en la desterritorialización... a fuerza de sobriedad. En vista de que el vocabulario está desecado hacerlo vibrar en intensidad. Oponer un uso puramente intensivo de la lengua a cualquier uso simbólico o incluso significativo o simplemente significante.  Llegar a una expresión perfecta y no formada, una expresión material intensa. (Estas dos maneras posibles ¿no se podrían atribuir, aunque en otras condiciones, a Joyce y a Beckett? Irlandeses ambos, están en las condiciones extraordinarias de una literatura menor. Ser menor es la gloria de una literatura como ésa, es decir, revolucionaria para toda literatura. Uso del inglés, y de toda lengua, en Joyce. Uso del inglés y del francés en Beckett. Pero mientras el primero no deja de operar con exuberancia y sobredeterminación, y realiza todas las reterritorializaciones mundiales, el otro funciona a fuerza de sequedad y sobriedad, de pobreza voluntaria, llevando la desterritorialización hasta donde no quedan ya sino intensidades.)
¿Cuántos viven hoy en una lengua que no es la suya? ¿Cuánta gente ya no sabe ni siquiera su lengua o todavía no la conoce y conoce mal la lengua mayor que está obligada a usar? Problema de los inmigrantes y sobre todo de sus hijos. Problema de las minorías. Problema de una literatura menor, pero también para todos nosotros: ¿cómo arrancar de nuestra propia lengua una literatura menor, capaz de minar el lenguaje y de hacerlo huir por una línea revolucionaria sobria? ¿Cómo volvernos el nómada y el inmigrante y el gitano de nuestra propia lengua? Kafka dice: robar al niño en la cuna, bailar en la cuerda floja.
Gilles Deleuze / Félix Guattari
Kafka. Por una literatura menor.
Ediciones Era
Traducción: Jorge Aguilar Mora





miércoles, 20 de mayo de 2020

ESCÚCHATE 2













Este libro es un tesoro.
Cada vez que lo abro y leo lo que todavía no está subrayado me conmueve de un modo desconocido hasta ahora.
Nunca he leído un libro que contenga tanta sabiduría.
Es nivel cósmico, todo a lo grande, hace que por un lado me encuentre muy pequeñita ante la magnificencia de lo que explica y por otro lado eleva mi alma hasta un estado que toca el infinito.
Me deslumbra y su luz dispersa la oscuridad, me limpia y me fortalece.









martes, 19 de mayo de 2020

ESCÚCHATE 1












Sigo centrada y concentrada en Escúchate.
Tengo la sensación de que estoy haciendo un curso intensivo.
Cada párrafo que leo me hace pensar, recapacitar y desear ser consciente de la importancia que tiene mi vida, de la cantidad de circunstancias que han tenido que suceder para que hoy en día yo pueda estar viva, sentada tranquilamente ante mi ordenador escribiendo lo que deseo, lo que aprendo y recuerdo.
No soy una gran pensadora ya que confío en mi intuición y eso me ha convertido en una persona a la que le cuesta usar la cabeza, me cansa la idea de dar vueltas a los asuntos, prefiero resolverlos a la ligera por lo que cometo bastantes torpezas.
A través de lo que aprendo en este libro que es denso, reconozco que necesito discurrir y ser consciente de las consecuencias que pueden llegar a tener mis decisiones.
Este libro actúa como si yo fuera una niña pequeña y el libro hiciera el papel de tutor, me dan ganas de darme azotes en el culo al darme cuenta de mi ignorancia supina.









viernes, 15 de mayo de 2020

ESCÚCHATE








Estoy entusiasmada con este libro.
Lo empecé, lo leí deprisa porque me estaba interesando muchísimo y cuando lo terminé me di cuenta de que no me había enterada de la misa la media, por lo que me tranquilicé y me dispuse a digerirlo
con calma, con un rotulador fosfórito para subrayarlo sin prisa.
Así lo hice. Me leía una o dos páginas cada día, intentaba recapacitar sobre lo leído, me impresionaba la profundidad de los temas que tocaba, la cantidad de datos que exponía y sobre todo la gran sabiduría que contenía.
Se me acabó el rotulador y volví a la tarea con uno nuevo.
Ahí sigue mi libro en la mesilla, ya no leo dos páginas, solo unas frases cada día y me dejan perpleja.
¿Seré capaz de poner en práctica todo lo que estoy aprendiendo?
Porque la gracia del asunto no está en la teoría, eso lo saben hasta los tontos de capirote.
Intenté leer un libro más asequible para mi intelecto y Jaime me recomendó el famoso Juan Rulfo de Pedro Páramo del que tanto he oido hablar en las clases de Escritura.
Empecé pero no podía, algo en mí deseaba con todas mis fuerzas volver al origen, al libro que me estaba cambiando mi visión sobre la vida, por lo que desde entonces, solo Escúchate merece mi atención.
Sigo subrayando, cada día un poco más, a veces vuelvo hacia atrás y corroboro algo que me ha quedado pendiente.
Nunca había leído nada semejante.
Es una especie de sabiduría condensada.
Tal vez sea para todo el mundo, no lo sé pero yo me conozco lo suficiente como para estar segura de que soy difícil de satisfacer y reconozco que este libro me satisface plenamente.
Lo que más siento cuando tengo el libro en mis manos es agradecimiento por tener acceso a un texto que raya la excelencia.


































































martes, 12 de mayo de 2020

Blaise Cendrars










"L'amour est masochiste. Ces cris, ces plaintes, ces douces alarmes, cet état d'angoisse des amants, cet état d'attente, cette souffrance latente, sous-entendue, à peine exprimée, ces mille inquiétudes au sujet de l'absence de l'être aimé, cette fuite du temps, ces susceptibilités, ces sautes d'humeur, ces rêvasseries, ces enfantillages, cette torture morale où la vanité et l'amour-propre sont en jeu, l'honneur, l'éducation, la pudeur, ces hauts et ces bas du tonus nerveux, ces écarts de l'imagination, ce fétichisme, cette précision cruelle des sens qui fouaillent et qui fouillent, cette chute, cette prostration, cette abdication, cet avilissement, cette perte et cette reprise perpétuelle de la personnalité, ces bégaiements, ces mots, ces phrases, cet emploi du diminutif, cette familiarité, ces hésitations dans les attouchements, ce tremblement épileptique, ces rechutes successives et multipliées, cette passion de plus en plus troublée, orageuse et dont les ravages vont progressant, jusqu'à la complète inhibition, la complète annihilation de l'âme, jusqu'à l'atonie des sens, jusqu'à l'épuisement de la moelle, au vide du cerveau, jusqu'à la sécheresse du cœur, ce besoin d'anéantissement, de destruction, de mutilation, ce besoin d'effusion, d'adoration, de mysticisme, cet inassouvissement qui a recours à l'hyperirritabilité des muqueuses, aux errances du goût, aux désordres vaso-moteurs ou périphériques et qui fait appel à la jalousie et à la vengeance, aux crimes, aux mensonges, aux trahisons, cette idolâtrie, cette mélancolie incurable, cette apathie, cette profonde misère morale, ce doute définitif et navrant, ce désespoir, tous ces stigmates ne sont-ils point les symptômes mêmes de l'amour d'après lesquels on peut diagnostiquer, puis tracer d'une main sûre le tableau clinique du masochisme ?